Palatino

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5. Domus Flavia

domusflavia El Palacio de Flavio, también conocido como "Domus Flavia", es una parte del vasto complejo residencial de los emperadores romanos en la colina del Palatino, en Roma. Fue terminado en 92 AD durante el reinado de Tito Flavio Domiciano, más comúnmente conocido como el emperador Domiciano, y la atribuyó a su maestro arquitecto, Rabirio. Los palacios de Domiciano en el Palatino, la "Domus Flavia" duro tanto como Roma. Fue para el mundo la mansión de los césares y hoy solo son un extenso y pintoresco conjunto de ruinas.Un esquema de como estaba distribuido

Domiciano pasa por ser un genial patrón de las artes y en particular de la arquitectura romana. Cualesquiera que pudieran ser sus precedentes, la "Domus Flavia" fue el primer palacio digno de un emperador. La "Domus Flavia" reunió en el palacio imperial las funciones de gobierno y de representación -incluidas las sesiones del dócil senado de la época-, que antaño se repartían por otras sedes de la ciudad.

7. Cryptoporticus

Cryptoporticus Es un conjunto de pasillo subterráneos que fue construido por Nerón con objeto de conectar su Domus Aurea con los palacios de emperadores anteriores en el Palatino.

Más tarde, se añadio una nueva ala que conducía al palacio de Domiciano. Sus bóvedas están decoradas con delicados relieves en estuco.

6. Casa de Livia

PalatinoCasaLivia1 Al noroeste de la colina  (en el Germalus) hay un espacio ocupado por un grupo de casas de fines de la República (casa de Livia y casa de Augusto), que nunca fueron destruidas para dar lugar a los palacios imperiales. Este hecho insólito, junto con las descripciones que se hicieron de la casa de Octavio Augusto, ha hecho pensar que ésta fue su residencia. Se conservan habitaciones de dimensiones modestas decoradas con frescos del estilo segundo.

8. Templo de Cibeles

templo cibeles El Templo de Cibeles o Templo de Magna Mater fue un templo del monte Palatino, el principal dedicado en la ciudad a Cibeles o Magna Mater. Fue erigido después de que una embajada romana trajese de vuelta su imagen desde Pesino, Asia Menor, en el 204 a. C. Fue dedicado el 11 de abril de 191 a. C. por el pretor Marco Junio Bruto, ocasión para la cual se instituyeron los Ludi Megalenses, que se celebraban entre el 4 y el 10 de abril frente al templo.

Se incendió el 111 a. C., aunque la estatua de Quinta Cloelia de su interior resultó ilesa. Un Metelo, probablemente el cónsul de 110 a. C., lo restauró, pero volvió a arder y fue restaurado por Augusto en el 3 d. C. Se conservó intacto hasta el siglo IV. Se menciona expresamente como lugar de citas románticas por Juvenal, durante los sucesos del 38 a. C., y el siglo III.